Un “clásico” fresquísimo: el helado de yogur de Pregel
Yoggi y todos los otros productos de la gama, desde los sabores de yogur tradicionales, a los yogures light con muy bajo contenido calórico y enriquecidos con la fibra Beneo®; combinan la calidad del helado con los beneficios de un alimento valioso para la salud.
Yogur, ¡qué bueno!. Ya lo degustaban los fenicios, egipcios, griegos y romanos. Lo citaba Sherezade en “Las mil y una noches” y el microbiólogo ruso Metchnikoff estaba convencido de que este alimento podía incluso alargar la vida. Es una pena que no pudiesen probar por aquel entonces el helado de yogur PreGel, natural, ligero y con un sabor rico e intenso.
Lanzado por primera vez en 1985, Yoggi se ha convertido en un “clásico”, un fragmento de historia del helado artesanal que ha conquistado el paladar de millones de consumidores y que se utiliza cada día en las heladerías y en las yogurerías de todo el mundo.
En efecto, “el ingrediente secreto”, la base del éxito de muchas cadenas estadounidesenses y sudamericanas que venden yogur y helado, es éste excepcional producto PreGel.
Más allá de las variedades de sabores de yogur tradicionales - Yoggi; Frozen Yoggi, pensado para el helado soft de yogur; Yonice Soft, a base de yogur desnatado e ideal para servir con fruta fresca; Yogursprint, simple y rápido de preparar - PreGel propone una gama de productos para combinar con el yogur y hacerlo aún más sabroso, como Pregellina® para heladería, ideal para obtener salsas a base de fruta fresca porque deja el color de la fruta inalterado y Arabeschi®, obtenidos de la elaboración de materias primas seleccionadas, son perfectos para decorar ya sea el yogur o el postre. Nuevos, siempre en la misma línea, encontramos el Rossi di Bosco y Cherry Bon con golosos trocitos de cereza para las tarrinas y bandejas.
